
La edil socialista Ainhoa Sánchez advierte de que cientos de funcionarios van a tomar posesión de sus plazas sin un protocolo que garantice una transición ordenada, lo que podría derivar en retrasos e incluso vacios en áreas y servicios que son claves
La edil socialista Ainhoa Sánchez ha advertido de que la falta de previsión y la desorganización del PP de La Glorieta va a sumir a los servicios municipales en una situación de incertidumbre y descoordinación sin precedentes, justo cuando 160 ordenanzas y 107 auxiliares administrativos están llamados a tomar posesión de sus plazas como funcionarios este 1 de abril, tras el proceso de estabilización.
A falta de apenas unos días para este relevo masivo, los propios servicios municipales no saben con certeza quiénes se incorporarán, en qué puestos o cómo se van a redistribuir las plantillas. “Esta falta de transparencia y planificación puede provocar un caos administrativo que podría afectar gravemente a la atención ciudadana, prestación de los servicios e incluso al funcionamiento diario del Consistorio murciano”, ha señalado Sánchez.
Negligencia de Guillén
Según la concejala del PSOE, la falta de información y descoordinación del edil responsable, José Guillén, está provocando que los servicios, a estas alturas, desconozcan el personal real del que dispondrán a partir del miércoles, lo que imposibilita la organización del trabajo.
Sánchez también ha explicado que muchos de estos funcionarios tomarán posesión de su plaza en puestos o lugares distintos donde venían ejerciendo, su trabajo hasta el momento, mientras el edil Guillén no tiene protocolos definidos para garantizar una transición ordenada, “lo que podría derivar en retrasos e incluso vacíos en áreas municipales claves, que van a afectar de forma muy negativa a la prestación de los servicios”.
La situación – a juicio de la edil socialista- evidencia la falta de previsión y seriedad de Ballesta y de su equipo, en especial de su concejal responsable, en un proceso que llevaba meses, incluso años, anunciándose. “En lugar de garantizar una transición ordenada, el PP ha optado por el descontrol y la improvisación, y no por el buen funcionamiento del Ayuntamiento”.
Por todo ello, desde el Grupo Socialista exigen al edil Guillén “un plan de contingencia para evitar el caos en los servicios municipales”; y al alcalde Ballesta, responsabilidades políticas por esta gestión tan negligente de su concejal de Personal.